oct 152013
 

Evidentemente cada cultivo, planta, árbol, palmera, requiere un tamaño adecuado de maceta en función de su desarrollo vegetativo. No vamos a entrar en este tema porque sería bastante complejo y variado. Sin embargo si vamos a tratar de explicar la importancia de elegir el tamaño adecuado para el crecimiento de nuestras plantas y no caer en el error de saltar demasiados pasos en el tamaño de la maceta. Es por ello que decimos que el tamaño de la maceta si que importa.

¿Por qué?

Lo explicaremos con un ejemplo de cómo se gestionan los trasplantes en los viveros. Poniendo el ejemplo de las palmeras, están surgen de la germinación de una semilla que una vez germinada se coloca en un semillero. Los semilleros son bandejas llenas de huecos a modo de mini macetas donde lo habitual es ponerlas en bandejas de 40 semilleros (aunque depende de la especie) que suelen tener unos 200 centímetros cúbicos de capacidad, algo menos que el equivalente aproximado de una vaso de agua. En condiciones normales pasa un año, la palmera enraíza y se trasplanta a una maceta del 12 o el 14, que nos indica el diámetro de ésta y que tiene un volumen aproximado de entre 1 y 1,5 litros. Pasados uno o dos años dependiendo del ritmo de crecimiento y enraizamiento se pasa a un tamaño del 20 ó 22, equivalente a unos 5 ó 7 litros. Vuelven a pasar otro par de años y entonces ya se puede saltar a tamaño 30 ó 35 yéndonos a unos 17 ó 24 litros de capacidad, y así sucesivamente. No existe una norma fija, pero saltar a un volumen de maceta unas 3 veces en volumen puede ser razonable o incluso a un volumen algo menor.

Tamaños de macetas utilizadas en viverismo

Tamaños de macetas utilizadas en viverismo

De hecho si hubiéramos tomado dos plantones idénticos y a uno lo hubiéramos trasplantado directamente a la maceta de mayor tamaño y el otro lo hubiéramos trasplantado sucesivamente en distintos tamaños, el resultado seria que la que ha recibido sucesivos trasplantes es una planta con más consistencia y con mayor capacidad de crecimiento que la primera.Pues muy sencillo, porque para empezar la planta no habría crecido más rápido y en segundo lugar no tendríamos una planta tan sólida como la que ha ido consolidando el cepellón en sucesivas capas.

Esto tiene su explicación lógica. Cuando las raíces de las plantas tocan las paredes, van dando vueltas alrededor de la maceta lo cual hace que las raíces se encuentren mejor aireadas que si están dentro del cepellón. Por otro lado se consolida su sistema radicular. Evidentemente dentro de un orden, pues si dejamos demasiado tiempo la planta en la misma maceta y sus raíces ya la han ocupado completamente, en ese caso si que se ralentizaría su crecimiento al no poder desarrollar más raíces.

Por otro lado también hay un tema adicional de eficiencia en el abonado. Si tenemos una planta pequeña en una maceta muy grande donde sus raíces ocupan no mas del 5 ó 10 % del volumen de la maceta y estamos abonando, el abono se repartirá entre todo el sustrato de la maceta, mientras que la planta sólo podrá absorber el que esté cerca de sus raices, quedando el resto sin uso.

Conclusión, si no hay mas remedio se puede trasplantar con grandes transiciones, pero si es posible, mejor hacerlo progresivamente, conseguiremos plantas más resistentes y vigorosas.

 

may 092013
 

Varias son las ventajas que tienen los maceteros con sistema de autoriego.  La primera y principal, es la autonomía que tiene la propia planta de absorber el agua que necesita gracias al depósito situado en la parte inferior.

Desde el punto de vista del mantenimiento y en relación con el punto anterior, esto permite que los riegos se distancien desde un par de veces al mes hasta diferirlos varios meses, dependiendo de la estación del año, la ubicación de la planta y si está en el interior o exterior. Esto da mucha versatilidad sobre todo a aquellas personas que tienen casas de campo o segundas residencias que no visitan frecuentemente, y a pesar de ello no quieren renunciar a tener su plantas bien atendidas .

Sin embargo este sistema también tiene algún inconveniente. Dado que no hay drenaje en la parte inferior de la maceta, corremos el riesgo de un exceso de riego que en función de la naturaleza de la planta podría derivar en la pudrición de las raíces, y por tanto en la muerte de la planta. Este problema se agrava cuando además la maceta está en el exterior expuesta a la lluvia, ya que en caso de lluvias abundantes, podría llegar no solo a llenar el depósito de agua, sino encharcar completamente la maceta. En este caso sería necesario un vaciado manual tal y como se detalla en otro artículo del blog.  Una forma de prevenir el problema de las lluvias abundantes y por tanto sólo aplicable a plantas de exterior, sería hacer un pequeño orificio en la maceta a la altura del nivel máximo indicado por el testigo de nivel. De esta manera aunque la maceta se llenara de agua, ésta drenará por el orificio practicado, sin que por ello se pierda el agua contenida en el depósito.

Otro inconveniente bastante común es la generación de hongos en el sustrato. Estos vienen ocasionadas por la humedad prolongada y combinados con temperaturas cálidas. Evidentemente esta circunstancia es más propensa a suceder en los meses de verano, pero hay que estar alerta durante todo el año.

Para prevenirlos lo mejor es establecer una rutina de control. Además de utilizar los fungicidas que se aplican mediante difusores en la parte aérea de la planta (tronco, ramas y hojas) el mejor sistema preventivo es añadir junto con el agua de riego, un fungicida sistémico que atacará directamente a los hongos que se generen en el sustrato.  Incorporar estos productos con el agua de riego cada 6 u 8 semanas será más que suficiente para mantener una planta sana y libre de enfermedades.

Tampoco hay que abusar de estos productos, ya que aunque no son dañinos para la planta, pueden crear resistencias en los parásitos a medio plazo, y por tanto dejar de hacer efecto. Por ello también es conveniente alternar los productos. De esta forma minimizaremos los efectos de estas resistencias.

Junto con el fungicida y bajo las mismas pautas, también es conveniente aplicar un insecticida tanto a la parte aérea como al sustrato.

Si estás interesado en conocer como convertir uno de tus maceteros favoritos en un macetero con sistema de autoriego, consulta este artículo.