dic 052013
 

Abonar es a andar como fertilizar es a caminar, en conclusión, lo mismo. Es decir, en ambos casos estamos hablando de aportar al sustrato los nutrientes que la planta necesita para su adecuado desarrollo, en definitiva darles de comer.

Pero conviene aclarar esta no diferencia, ya que a veces se confunde el abono con el sustrato, puesto que éste suele venir sutilmente abonado, y por fertilizar si que se entiende efectivamente dar de comer a las plantas.

Y es que abonar/fertilizar no sólo es conveniente, sino necesario. El sustrato normalmente o bien no lleva nada de materia orgánica como es el caso de la fibra de coco, o bien lleva alguna aportación mínima que tiende a ser consumida en muy poco tiempo, como la turba. Si no hacemos aportes de nutrientes, la planta también se va desarrollando porque evidentemente la regamos, pero si la comparáramos con otra exactamente igual con los mismos cuidados pero además abonada convenientemente, observaríamos notables diferencias.

Por tanto, vista la necesidad de abonar, ahora se nos plantea la cuestión de cómo hacerlo.

Sin querer entrar en demasiada profundidad técnica en las necesidades de los diferentes nutrientes que necesita una planta, digamos por simplificar que necesita aporte de 13 elementos que se dividen en 6 macro elementos (nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y azufre) y de 7 micro nutrientes (hierro, manganeso, Zinc, cobre, molibdeno, Boro y cloro). Estos últimos normalmente se requieren en muy poca cantidad.

Los abonos comerciales normalmente llevan una combinación de macro elementos en mayor concentración y dependiendo de su calidad, también una menor concentración de micro elementos. Estos abonos se suelen identificar por su concentración en nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K). De ahí que venga el nombre de los fertilizantes N-P-K que mediante 3 números, que indican el porcentaje que tienen de cada macro elemento.

Por poner un ejemplo visual, a continuación se muestran  imágenes de varios sacos de fertilizantes con distintas combinaciones de elementos:

Nitrofoska npk palmspace Nitrofoska npk palmspace 1 Scotts agrolution palmspaceScotts osmocote palmspace

Como se observa en las imágenes, son abonos de diferentes marcas, algunos de ellos en forma de grano de liberación lenta como el nitrofoska que dura entorno a 45 días, o de liberación muy lenta (los hay con duraciones de hasta 16/18 meses) y  otros en polvo que se dosifican con el agua de riego, pero todos identificados por la numeración NPK que informa de la cantidad de nitrógeno, fósforo y potasio que poseen.

Esta numeración tiene su importancia en función del tipo de cultivo que vamos a abonar, ya que cada elemento ejerce una función diferente sobre las plantas:

  • Nitrógeno para estimular el crecimiento rápido de la plata
  • Fósforo para estimular el desarrollo del sistema raticular de la planta.
  • Potasio para estimular la floración

Sin embargo vemos que hay abonos con fórmulas totalmente equilibradas (que no quiere decir que sean los más adecuados) hasta fórmulas con un nivel elevado de nitrógeno o de potasio. No vamos a entrar aquí a valorarlas, puesto que el fertilizante a emplear depende de cada tipo de planta e incluso de la época del año.

Por ejemplo, en la fase de floración será importante aportar un abono con un índice de potasio más elevado del tipo 12-12-17 y en la época de crecimiento aportar un abono con mayor porcentaje de nitrógeno del tipo 20-5-5, pero antes de ello será conviene asesorarse bien en función del tipo de cultivo que queramos abonar.

Nosotros en nuestros viveros, utilizamos varios productos para el abonado de las palmeras, pero principalmente utilizamos un abono de  liberación muy lenta(16/18 meses) con una composición 15-8-11 + 2MgO, muy equilibrada pero con algo más de nitrógeno para darle más vigor a la planta y con microelementos para que las palmeras no tenga ninguna carencia.

Everris osmocote palmspace

Estos abonos última generación permiten “olvidarse” de las necesidades nutricionales de la palmera ya que liberan más durante las épocas de más calor que es cuando la palmera realmente necesita más energía y menos cuando hace frío, donde liberan muy poco abono. Esta es la mayor diferencia con el abono convencional que se libera en función de la cantidad de agua con que se riega a la planta además de durar no más de 2 meses. Ese es uno de los motivos por los que puedan llegar a costar hasta 3 ó 4 veces más.

ago 272013
 

El Sabal Minor, originario del sureste de los Estados Unidos, también es conocido como Palmito enano o Palmito de los pantanos.

Sabal minor, palmera muyy resistente al frío

De crecimiento muy lento, se caracteriza por su tronco subterráneo y por su gran resistencia a las bajas temperaturas, siendo de las muy pocas especies de palmeras que resiste por debajo de 20 grados bajo cero.

Rara vez y únicamente en los ejemplares con muchos años, se la encuentra con el tronco desarrollado, siendo bastante atípico encontrar ejemplares de más de 2 metros de tronco y de más de 30 centímetros de diámetro.

 

Sabal minor, palmera muyy resistente al frío palmspace

Como la mayoría de las palmeras, su desarrollo se acelera si está en zonas en las que los veranos son cálidos y prolongados, y más aún si recibe abundantes riegos y un abonado adecuado. No obstante resiste bien la sequedad.

Sabal minor, palmera muyy resistente al frío

Prefiere suelos bien drenados y ricos en materia orgánica, y aunque tolera la sombra, prefiere el pleno sol. Sin embargo no se adapta a entornos salinos. Excepto en este tipo de entornos, por susy resistencia, es adaptable prácticamente a cualquier entorno.

Sabal minor, palmera muyy resistente al frío

Sus hojas son de color verde azulado.

Sus semillas germinan con relativa facilidad, aproximadamente a los dos meses de plantarlas.

 

Sabal minor semillas

 

 

may 092013
 

Varias son las ventajas que tienen los maceteros con sistema de autoriego.  La primera y principal, es la autonomía que tiene la propia planta de absorber el agua que necesita gracias al depósito situado en la parte inferior.

Desde el punto de vista del mantenimiento y en relación con el punto anterior, esto permite que los riegos se distancien desde un par de veces al mes hasta diferirlos varios meses, dependiendo de la estación del año, la ubicación de la planta y si está en el interior o exterior. Esto da mucha versatilidad sobre todo a aquellas personas que tienen casas de campo o segundas residencias que no visitan frecuentemente, y a pesar de ello no quieren renunciar a tener su plantas bien atendidas .

Sin embargo este sistema también tiene algún inconveniente. Dado que no hay drenaje en la parte inferior de la maceta, corremos el riesgo de un exceso de riego que en función de la naturaleza de la planta podría derivar en la pudrición de las raíces, y por tanto en la muerte de la planta. Este problema se agrava cuando además la maceta está en el exterior expuesta a la lluvia, ya que en caso de lluvias abundantes, podría llegar no solo a llenar el depósito de agua, sino encharcar completamente la maceta. En este caso sería necesario un vaciado manual tal y como se detalla en otro artículo del blog.  Una forma de prevenir el problema de las lluvias abundantes y por tanto sólo aplicable a plantas de exterior, sería hacer un pequeño orificio en la maceta a la altura del nivel máximo indicado por el testigo de nivel. De esta manera aunque la maceta se llenara de agua, ésta drenará por el orificio practicado, sin que por ello se pierda el agua contenida en el depósito.

Otro inconveniente bastante común es la generación de hongos en el sustrato. Estos vienen ocasionadas por la humedad prolongada y combinados con temperaturas cálidas. Evidentemente esta circunstancia es más propensa a suceder en los meses de verano, pero hay que estar alerta durante todo el año.

Para prevenirlos lo mejor es establecer una rutina de control. Además de utilizar los fungicidas que se aplican mediante difusores en la parte aérea de la planta (tronco, ramas y hojas) el mejor sistema preventivo es añadir junto con el agua de riego, un fungicida sistémico que atacará directamente a los hongos que se generen en el sustrato.  Incorporar estos productos con el agua de riego cada 6 u 8 semanas será más que suficiente para mantener una planta sana y libre de enfermedades.

Tampoco hay que abusar de estos productos, ya que aunque no son dañinos para la planta, pueden crear resistencias en los parásitos a medio plazo, y por tanto dejar de hacer efecto. Por ello también es conveniente alternar los productos. De esta forma minimizaremos los efectos de estas resistencias.

Junto con el fungicida y bajo las mismas pautas, también es conveniente aplicar un insecticida tanto a la parte aérea como al sustrato.

Si estás interesado en conocer como convertir uno de tus maceteros favoritos en un macetero con sistema de autoriego, consulta este artículo.

may 072013
 

Este articulo pretende dar unas pautas sobre como mantener y cuidar una palmera trasplantada a una maceta con sistema de autoriego. Concretamente se ha utilizado como ejemplo y para ilustrar las explicaciones, un Trachycarpus Wagnerianus trasplantado de maceta de 5 litros a maceta ciega de 9 litros.

La Palmera

El Trachycarpus Wagnerianus es una palmera muy resistente al frío y al viento, y en general a las enfermedades, lo cual la convierten en una palmera muy duradera. Sin embargo hay que tener en cuenta una serie de pautas de mantenimiento mínimas para poder disfrutar de esta palmera durante muchos años. Mas información sobre esta especie en esta entrada del blog.

Trachycarpus wagnerianus promo CSIC conjunto

La maceta

La  maceta elegida es de fondo cerrado, fabricada con polipropileno que es resistente tanto a los rayos UV como al hielo. Es por tanto una maceta diseñada tanto para uso interior como exterior.

Exposición a la intemperie

El Wagnerianus tolera perfectamente la exposición a pleno sol. Sin embargo, siempre que compramos una planta, es conveniente preguntar cuáles han sido sus condiciones ambientales durante los últimos meses. Lo normal es que su origen sea un umbráculo o invernadero. Éstos  suelen utilizar mallas de sombreo, por lo que no habrá tenido exposición directa al sol. Por tanto no conviene que durante los primeros meses esté expuesta directamente a pleno sol durante todo el día. Sin embargo no es problema que esté expuesta al sol durante algunas horas, al menos hasta pasados unos meses y después de un periodo razonable de aclimatación, especialmente si esto se produce durante los meses de verano.

La única precaución de colocarla en exterior descubierto es vigilar el depósito de agua después de lluvias por encima de los 20 litros por metro cuadrado. En caso de encharcamiento por exceso de riego o por lluvia, y cuando el indicador de agua supere el nivel máximo, se deberá realizar un vaciado a la mayor brevedad posible. Esto se realizará con un tubo flexible y transparente que se introducirá en el depósito a través del tubo de riego. Para más información sobre este tema, te sugerimos que visites  nuestra entrada en el blog.

Abonado

En cuanto a sus cuidados, si el trasplante se realizó con abono de liberación lenta para 10/12 meses, durante el primer año no será necesario que la abones. Transcurrido ese tiempo se recomienda utilizar abonos líquidos, considerando el sistema de riego de la maceta. De todas formas cuando la trasplantes te recomendamos que mezcles en el sustrato abono de liberación lenta de larga duración. De esa manera te aseguras que la planta está abonada durante varios meses sin correr el riesgo de excederse ni dejarla sin nutrientes.

Riego

Se recomienda vigilar la humedad del sustrato, además del nivel de agua de la maceta. A diferencia de otros sistemas de autoriego, esta maceta incorpora en su depósito inferior arlita expandida, que tiene la propiedad de retener la humedad, por tanto es posible que aunque el depósito no contenga agua, la parte baja del sustrato mantenga todavía un nivel de humedad elevado. De todas formas la propia varilla de bambú que está alojada en el tubo de riego es un testigo del nivel de humedad ya que cuando la saques, aunque no haya indicios de agua, si verás si todavía esta húmeda en el extremo, señal de que la maceta todavía está con humedad. No obstante ante la duda, introduce un dedo o la propia caña de bambú en el sustrato para verificar que efectivamente es necesario volver a regar.

Como norma general, cuando el sustrato está con poca humedad, la maceta admitirá entre 1 y 1,5 litros de agua hasta el límite máximo marcado por la caña de bambú.

Tratamientos fitosanitarios

Los tratamientos tanto fungicidas como de insecticidas es conveniente realizarlos de forma periódica y preventiva, con un máximo de 6/8 semanas entre tratamientos. Aunque hay productos fitosanitarios sistémicos que se aplican de forma aérea y se trasmiten al sistema raticular protegiendo a las raíces de enfermedades, es conveniente aplicar estos productos, además de a la parte aérea, directamente al sustrato a través del agua de riego.

Trasplante

El caso de esta palmera, una vez trasplantada de un contenedor de 5 litros a uno de 9 litros, su trasplante no será necesario hasta pasados al menos un par de años. Sin embargo, bajo determinadas condiciones es posible que la planta crezca más de lo habitual y que por tanto sea recomendable hacerlo al cabo del año.

Recomendamos utilizar para ello la fibra de coco, ya que es de los soportes que más tiempo mantiene sus cualidades intrínsecas ademas de tener un drenaje muy bueno.

Cuando se produzca el cambio de maceta, es recomendable utilizar el abono de liberación lenta de larga duración mezclado con el sustrato. De esta forma las raíces absorberán mucho mejor y de forma más homogénea sus nutrientes que si se realiza un abono superficial.

abr 292013
 

El Wagnerianus, palmera de origen japonés, pertenece a la familia de los Trachycarpus. Es una de las especies que se está posicionando mejor en el mercado de las palmeras, principalmente por su aspecto compacto y por su resistencia al frío y al viento, ya que éste último no le perjudica sus hojas como sí lo hace a otros miembros de la familia Trachycarpus, especialmente al Fortunei.

Trachycarpus wagnerianus Palmspace palmeras resistentes frio cold resistant palmsSu aspecto compacto tipo bonsai (referido al tamaño y apariencia de sus palmas) la hacen una palmera singular que sin duda está ganando terreno en el mercado de venta de palmeras.

Sus características principales son:

  • Apariencia esbelta a la vez que compacta, tipo bonsai.
  • Muy resistente al viento, manteniendo su aspecto vivo y sano a pesar de la fuerza del viento.
  • Muy resistente a bajas temperaturas, llegando a soportar hasta -20 grados celsius.
  • Se adaptan a cualquier climatología.
  • Resisten el pleno sol pero también dada su resistencia son adecuadas para interiores iluminados, especialmente en edades tempranas.
  • En maceta, en ambientes interiores, tiene una velocidad de crecimiento relativamente baja. Sin embargo en exteriores, directamente en suelo y bien soleado, su crecimiento será relativamente rápido.
  • Es muy resistente a plagas en general. Sin embargo si la mantenemos en maceta, especialmente en interiores, es conveniente tratar el sustrato con un fungicida sistémico de forma periódica para prevenir posibles enfermedades.

Tienen unas necesidades de riego medio, por lo que los riegos se pueden distanciar bastante, especialmente en invierno. Son fáciles de cuidar y muy agradecidas, ya que con unos cuidados mínimos se mantendrá siembre esbelta y sana.

Actualmente disponemos de ejemplares de entre 3 y 4 años que se sirven para el mercado minorista en maceta decorativa y con sistema de autoriego y abonado de larga duración de 12/14 meses, rematadas con marmolina, tal y como se muestra en las fotografías.

Palmera resistente al frío ideal para jardines costeros y también para jardín de interior.

Trachycarpus Wagnerianus – Muy resistente al frío

Trachycarpus Wagnerianus como planta de interior

Trachycarpus Wagnerianus como planta de interior

Es sin duda una palmera de muy largo recorrido que con unos mínimos cuidados dará muchas satisfacciones, manteniéndose  verde y sana a lo largo de toda su vida.