may 092013
 

Varias son las ventajas que tienen los maceteros con sistema de autoriego.  La primera y principal, es la autonomía que tiene la propia planta de absorber el agua que necesita gracias al depósito situado en la parte inferior.

Desde el punto de vista del mantenimiento y en relación con el punto anterior, esto permite que los riegos se distancien desde un par de veces al mes hasta diferirlos varios meses, dependiendo de la estación del año, la ubicación de la planta y si está en el interior o exterior. Esto da mucha versatilidad sobre todo a aquellas personas que tienen casas de campo o segundas residencias que no visitan frecuentemente, y a pesar de ello no quieren renunciar a tener su plantas bien atendidas .

Sin embargo este sistema también tiene algún inconveniente. Dado que no hay drenaje en la parte inferior de la maceta, corremos el riesgo de un exceso de riego que en función de la naturaleza de la planta podría derivar en la pudrición de las raíces, y por tanto en la muerte de la planta. Este problema se agrava cuando además la maceta está en el exterior expuesta a la lluvia, ya que en caso de lluvias abundantes, podría llegar no solo a llenar el depósito de agua, sino encharcar completamente la maceta. En este caso sería necesario un vaciado manual tal y como se detalla en otro artículo del blog.  Una forma de prevenir el problema de las lluvias abundantes y por tanto sólo aplicable a plantas de exterior, sería hacer un pequeño orificio en la maceta a la altura del nivel máximo indicado por el testigo de nivel. De esta manera aunque la maceta se llenara de agua, ésta drenará por el orificio practicado, sin que por ello se pierda el agua contenida en el depósito.

Otro inconveniente bastante común es la generación de hongos en el sustrato. Estos vienen ocasionadas por la humedad prolongada y combinados con temperaturas cálidas. Evidentemente esta circunstancia es más propensa a suceder en los meses de verano, pero hay que estar alerta durante todo el año.

Para prevenirlos lo mejor es establecer una rutina de control. Además de utilizar los fungicidas que se aplican mediante difusores en la parte aérea de la planta (tronco, ramas y hojas) el mejor sistema preventivo es añadir junto con el agua de riego, un fungicida sistémico que atacará directamente a los hongos que se generen en el sustrato.  Incorporar estos productos con el agua de riego cada 6 u 8 semanas será más que suficiente para mantener una planta sana y libre de enfermedades.

Tampoco hay que abusar de estos productos, ya que aunque no son dañinos para la planta, pueden crear resistencias en los parásitos a medio plazo, y por tanto dejar de hacer efecto. Por ello también es conveniente alternar los productos. De esta forma minimizaremos los efectos de estas resistencias.

Junto con el fungicida y bajo las mismas pautas, también es conveniente aplicar un insecticida tanto a la parte aérea como al sustrato.

Si estás interesado en conocer como convertir uno de tus maceteros favoritos en un macetero con sistema de autoriego, consulta este artículo.

may 092013
 

Ya comentamos en otro artículo las ventajas e inconvenientes de los sistemas de autoriego, y una de ellas era el sobre regado de la planta.

Todas las macetas tienen unos testigos con el máximo nivel de agua que se ha de añadir. Sin embargo ya sea por descuido o por tener situada la maceta en exterior sin cubierta que la proteja, se pueden producir excesos en el agua de riego. Hay especies vegetales que aguantan sin problemas encharcamiento en las raíces, pero otras como las palmeras, requieren normalmente de sustratos bien drenados. Por tanto no les gusta nada el encharcamiento de su sistema raticular.

Los descuidos vienen provocados principalmente por regar la planta de manera convencional en vez de utilizar el tubo de riego. Lo que suele suceder es que echamos agua, comprobamos inmediatamente el nivel del agua en el tubo y como no se eleva seguimos echando más y más. En función de la densidad del sustrato, el drenaje hacia la parte baja de la maceta puede ser más o menos rápido, por lo que si nuestro sustrato es muy denso y por tanto, lento en el drenaje, probablemente pasarán algunos minutos antes de que todo el exceso del agua que no retenga el sustrato baje al depósito de agua. Por ello y como norma general, es conveniente echar una parte del agua que consideremos razonable, esperar unos minutos y verificar el nivel para seguir añadiendo, si procede, más agua a la maceta.

El tener la maceta al exterior puede provocar, después de lluvias relativamente intensas, que se llene el depósito de la maceta más allá del límite máximo y por tanto encharque parte del sustrato de la planta.

En cualquier caso la solución es relativamente sencilla. En primer lugar debemos retirar el testigo de nivel de agua del tubo de riego. Una vez liberado el tubo, introduciremos en él un tubito de plástico transparente flexible hasta el fondo  de la maceta. Este tubito debe ser al menos el doble de largo que la altura de la maceta.  A continuación aspiraremos el agua por el tubo de plástico transparente hasta que lo veamos salir de la maceta (utilizar un tubo opaco no permitiría visualizar el nivel del agua absorbida y correríamos el riesgo de ingerirla).

 

palmspace maceta autoriego vaciado decoracion JL3_1307

Ejemplo de extracción de agua con tubo de plastico transparente

Una vez el nivel del agua ha sobrepasado el nivel superior de la maceta, tapamos con el dedo índice el extremo por el que estamos absorbiendo y lo llevamos sin destaparlo hasta el nivel inferior de la maceta. A continuación soltamos el dedo destapamos el tubito. Lo que se produce en este momento es  lo que técnicamente se conoce como el principio de los vasos comunicantes por el que el líquido que está dentro de la maceta saldrá por el tubito trasparente hasta un recipiente que habremos preparado para evitar derramar el agua en el suelo. Por este motivo es necesario que el tubito que introducimos en el depósito de la maceta tenga al menos el doble de su altura ya que lo tenemos que llevar por dentro hasta el fondo de la maceta y por fuera también para que se produzca el efecto de vaciado.

Es recomendable vaciar totalmente el depósito de la maceta, ya que al igual que comentábamos anteriormente sobre la velocidad con la que el sustrato drena, es posible que si éste tuviera mucho agua acumulada, después de vaciar el depósito completamente todavía se rellene parcialmente como consecuencia de dicho drenaje.

Después de esta operación, es conveniente dejar tiempo hasta volver a regar para que se libere progresivamente la humedad acumulada dentro de la maceta.