oct 152013
 

Otro gran dilema !!!!

Hace ya algún tiempo compré una planta, me he preocupado de cuidarla bien, ubicarla en un sitio adecuado y hasta he podido resistir la tentación de regarla sin parar salvándola de un final asfixiante. He sido capaz de hacer  todo eso y por lo tanto está más crecida y ya va pidiendo trasplante, porque las raíces han ocupado todo el cepellón. Llegó por tanto el gran momento de su trasplante.

En otro artículo hablamos sobre el tamaño más adecuado para el trasplante, pero en este nos ocupamos del sustrato que debo aportar a la nueva maceta para que nuestra planta, palmera, arbusto, etc., mantenga en mismo vigor y siga creciendo sana y fuerte.

Hay que tener en cuenta que el sustrato es el medio sobre el que plantas desarrollan sus raíces, actuando como medio de anclaje  y como fuente de nutrientes. Por lo tanto el asunto también tiene su miga, ya que todos los sustratos no actuan de la misma manera.

Turba, arena, fibra de coco, estiércol, compost, mantillo, perlita, etc., son sólo algunos de los tipos de sustrato que bien solos o mezclados se utilizan habitualmente.

Y se suelen mezclar principalmente porque cada uno tiene unas propiedades complementarias. Por ejemplo el mantillo, compost, turba, son ricos en materia orgánica y tienen una muy buena capacidad de retención de la humedad, pero en consecuencia son más propensos a que el agua quede retenida y a que se produzcan encharcamientos. Por ello se suelen mezclar con arena o con fibra de coco que si bien no aportan nutrientes, si que airean el sustrato y de esa manera se mejora la estructura del mismo.

De hecho, es más importante que el sustrato tenga una buena estructura que una buena riqueza de origen.

 

¿Por qué es importante la estructura del sustrato?

Pues porque la estructura no se puede modificar mientras que la riqueza se puede mejorar con abonados. No hay nada peor que utilizar sustratos que tienden a apelmazarse cuando se secan, lo que produce que las raíces no se puedan desarrollar adecuadamente.

Por otro lado si utilizamos sustratos más aireados aunque no tan ricos en nutrientes, las raices tendrán mucha más facilidad para crecer lo que contribuirá a un mejor desarrollo de la planta. Y cómo mejoramos los nutrientes, mediante abonados periódicos. Por ejemplo, nosotros utilizamos fibra de coco como sustrato de nuestras palmeras y resto de especies, y las aportaciones de nutrientes las hacemos mediante el aporte en el trasplante de abonos de liberación lenta de hasta 16/18 meses que se mezclan con el sustrato. De esta manera nos aseguramos una buena aireación y drenaje y un aporte adecuado de nutrientes durante un periodo de tiempo bastante largo. Estos abonos no son baratos pero aseguran una buena aportación de nutrientes a lo largo del ciclo de crecimiento, ya que liberan más nutrientes cuando la temperatura es más elevada y por tanto la palmera necesita más energía, y menos durante los meses más fríos. Precisamente en hablamos de este tema en otro artículo.

Otro factor a tener en cuenta es la acidez del sustrato. La acidez se mide mendiante el Ph que es una medida que adquiere valores desde el 0 (máxima acidez) al 14 (mínima acidez) siendo el 7 el nivel de Ph neutro. Las plantas en general viven en tierras que oscilan entre el 4 y el 8 y la mayoría entre 6 y 7, es decir, con una cierta tendencia a entornos ácidos.

Por ejemplo las palmeras, salvo excepciones, se comportan muy bien en sustratos ligeramente ácidos, con Ph entre 6 y 7. Sin embargo otras especies como las Hortensias y Gardenias prefieren sustratos muy ácidos con Ph entre 4 y 4,5. Menos acidez (Ph entre 5 y 6) requieren especies como Begonias, Ficus y Brezo. Circulan tablas por internet  y sobre todo en publicaciones especializadas con el nivel de acidez que requieren la mayoría de las especies comunes.

 

¿Cómo mido la acidez del sustrato?

Toda esta explicación está muy bien pero de poco sirve si no tenemos herramientas para medir la acidez del sustrato y ser capaces de corregirla.

Para medir el Ph del sustrato hay varios métodos, desde más caseros hasta más profesionales, todos ellos descritos en un artículo específico de nuestro blog.

 

¿Y cómo corrijo el nivel de acidez?

Hay también sistemas sofisticados y productos químicos que configuen corregirlo, pero los métodos más sencillos son los siguientes:

  • Para bajar el Ph a un nivel ácido, aportaremos materia orgánica o estiércol en su caso. Éstos, en su descomposición tiene una reacción ácida y sobre todo se puede adquirir en cualquier centro de jardinería. La turba rubia por ejemplo, tiene pH 3,5, y mezclado con el sustrato conseguiremos reducir el Ph. Otros métodos consisten en aportar sulfato de hierro o azufre o incluso directamente compensarlo en el agua de riego aportando ácidos nitrogenados o fosfóricos.
  • Para subir el Ph, las enmiendas se realizan en base a óxidos e hidróxidos de cal, carbonatos cálcicos (calizas) o directamente con sulfato cálcico, es decir, con yero.

La corrección del nivel de acidez es importante porque de ello depende que la planta absorba los nutrientes que hay disponibles ya sea de forma natural en el sustrato o mediante abonados adicionales.

 

¿Y si no me quiero complicar la vida con tanta medición y corrección?

Pues entonces aquí tienes una combinaciones de turba con mantillo y arena en proporción 2-3-1 que se puede considerar como un estándar en el que generalmente todas las plantas se desarrollan adecuadamente.

Turba

Turba

Fibra de coco prensada

Fibra de coco prensada

Fibra de coco hidratada

Fibra de coco hidratada

Estiercol

Estiercol

Compost

Compost

Perlita

Perlita

 

oct 092013
 

 

En botánica, tanto para palmeras, arboles, arbustos y general para cualquier tipo de planta, puede tener muchos nombres. Pero siempre hay uno que es universal y por el que la podremos identificar en cualquier lugar del mundo y es su nombre científico.

Los nombres científicos son universales y vienen del latín. Cada especie además de su nombre científico, tiene también su nombre vulgar o común por el que la conocen en cada país, e incluso en cada región. Por ejemplo la única palmera autóctona del mediterraneo, que responde al nombre científico de chamaerops humilis, en España se la reconoce como palmito, y en Cataluña también como margalló.

Ya en otros artículos específicos de palmeras dentro de este blog indicamos en cada una de ellas su nombre cientítico, y el común tanto en castellano como en ingles.

Por ejemplo, el Trachycarpus Fortunei es el nombre científico de la palmera que en castellano es conocida como palmito elevado o palmera molino de viento y en inglés como Windmill palm. Entre las mas comunes están el Ave del Paraiso (conocida en inglés como bird-of-paradise flower o crane flower), cuyo nombre científico es la Strelitzia Reginae o la Hortensia que científicamente se le conoce como Hydrangea.

Los nombres botánicos de las plantas, por muy complejos y extraños que parezcan, suelen tener un significado vinculado con cada especie, aunque no necesariamente con su apariencia, ya que además de este se suelen seguir cuando se cataloga una especie, además de éste, otros criterios más intrínsecos a la propia especie.

A continuación hacemos un breve repaso visual, de aquellas  palmeras más populares que son resistentes al frío con sus nombres científicos y comunes al pie de cada fotografía:

Jubaea Chilensis palmspace

N. Científico: Jubaea Chilensis (Palma de miel o palma de vino de Chile; en inglés Honey palm o Chilean wine palm)

Trithrinax campestris palmspace 3

N. científico: Trithrinax Campestris ( Saro o Caranday; en inglés blue needle palm)

Trachycarpus fortunei palmspace palmito

N. Cientítico: Trachycarpus fortunei (palmito elevado o palmito de molino de viento; en inglés, windmill palm)

Braeha armata

N. Científico: Braeha Armata (palmera azul; en inglés Blue mexican palm)

Palmera serenoa repens palmspace

N. Científico: Serenoa Repens (Palmito aserrado; en inglés Saw palmetto)

Rhapidophyllum hystrix

N, Científico: Rhapidophyllum hystrix (palmera aguja, erizo o palmera puercoespín)