dic 312013
 

En el artículo sobre los productos fitosanitarios, hablamos de sus características, principios activos y de cuáles eran los más adecuados para cada plaga. Ahora bien, de cara a su aplicación, esta puede estar condicionada a diversos factores tanto climáticos como a la propia naturaleza de las plantas que vamos a tratar. El conocimiento de dichos factores es básico a la hora de conseguir que el tratamiento sea efectivo:

Tipo de planta

Dependiendo del tipo de planta, la dificultad que encontremos a la hora de mojarla y su nivel de desarrollo podremos emplear un tipo de producto u otro y elegir entre diferentes métodos de aplicación.

Condiciones climáticas

El clima es un factor decisivo a la hora de realizar un tratamiento, condicionando su eficacia e incluso su toxicidad hacia el cultivo. Existen una serie de recomendaciones que deberemos seguir para evitar problemas causados por las condiciones climáticas.

Se deben evitar los tratamientos con lluvia o previsión de lluvias ya que el lavado del producto aplicado hará que perdamos casi totalmente la eficacia del tratamiento.

Ante temperaturas elevadas prestaremos especial atención al empleo de productos tóxicos por inhalación, ya que aumenta su volatilidad. Tampoco aplicaremos con aceites, ni espolvorearemos con azufre, ya que puede quemar las hojas.

En el caso opuesto de temperaturas bajas, no aplicaremos compuestos a base de cobre, ya que pueden resultar fitotóxicos.

En cuanto al viento, no aplicaremos espolvoreo ni atomización en presencia de vientos, aunque sean suaves (más de 15 km/h). Si las rachas de viento son más fuertes (más de 25 km/h) no es recomendable realizar tratamientos aéreos por la deriva del producto.